May 5, 2011
The art of loving Mondays
¿Qué puede tener en común el teatro con el mundo del software?, ¿es posible ser productivo y disfrutar con el trabajo? Alan Cyment tiene las respuestas a éstas y muchas otras peguntas.
Nacido hace 30 años en Buenos Aires, Licenciado en Ciencias de la Computación por la Universidad de Buenos Aires, trabaja desde hace 10 años en la indústria del desarrollo del software y actualmente se dedica, entre otros, a impartir cursos de certificación de Scrum.
Tuve la oportunidad de asistir a uno de los cursos que imparte Alan, junto a su compañera Verónica, y os aseguro que me causó una grata impresión. No fue por el dominio de la materia en cuestión, sinó por su estilo y vocación, caracterizados por la pasión que ponen en su trabajo.
Esta pasión viene motivada por la forma en que entiende su misión a la hora de impartir sus cursos y sesiones de coaching: ayudar a profesionales a “aumentar su productividad y a hacer del trabajo un lugar de disfrute y descubrimiento diario”.
Los cursos que imparte Alan no siguen el patrón típico, en el que el formador muestra una presentación en Powerpoint en una pantalla y el foro se sienta en frente a escuchar, siendo en la mayoría de los casos una comunicación unidireccional.
Todo lo contrario. Pragmatismo, originalidad, dinamismo, sorpresa, reflexión, energía, profundidad, alegría, son términos que vienen a mi me mente cuando recuerdo los días de entrenamiento que tuve con Alan Cyment. Gracias a la acertada selección de juegos, dinámicas de grupo, ejercicios prácticos y sobretodo, por darle a todo ello un aliño en tono de “teatro”, consigue que el foro se implique y asimile perfectamente, sobre la marcha, conceptos tan importantes como el saber escuchar a los miembros de tu equipo y respetarlos, la necesidad de cambiar el paradigma o el “abrazar” el error para aprender de él
A lo largo de mi carrera he asisitido a muchas clases, sesiones y eventos de formación (colegio, universidad, másters, postgrado, seminarios, cursos, etc …) y en ninguno de ellos aprendí tanto como con Alan.
Quizás el hecho de que sea, como él mismo se define en su propia web, “un actor y director frustrado, que procura impregnar de una mirada teatral al mundo del software”, es lo que hace de este personaje un tipo carismático, capaz de transmitir, de forma sutil y divertida, pero eficiente, conceptos y valores sumamente importantes y aplicables a la realidad cotidiana.
Porque al fin y al cabo, como dijo William Shakespeare,
el mundo no es más que un escenario.
Para acabar de rematar la buena impresión que me causó, descubrí que también tiene un blog Lunedi: The art of loving Mondays en el que escribe interesantes reflexiones sobre su visión del mundo.
Yo sin duda seguiré de cerca la trayectoria de Alan Cyment y espero que siga cosechando muchos éxitos, tanto en la vida personal como profesional. Espero poder asistir pronto a otra de sus sesiones.
Enlace: http://www.cyment.com/




























































